La esencia está en quienes lo habitan

Dirigido por Rosa Guayanay y Erick Díaz, Casa Rosier nació como un proyecto compartido y creció junto a las personas que hoy forman parte de su esencia. Jordi, Stef, Daniela, Michelle, Nico y tantas otras personas han ayudado a convertir el taller en una comunidad cercana, donde compartimos conocimientos, experimentamos y seguimos aprendiendo juntos.

Rosa Guayanay

Ceramista y especialista en quimica ceramica

Mi relación con la cerámica va más allá del taller: me apasiona la química que hay detrás de cada esmalte y la forma en que los materiales se transforman con el fuego. Esa mezcla entre arte y ciencia es lo que me mueve a seguir experimentando, combinando elementos y descubriendo nuevas texturas y colores.

Después de años de estudio e investigación, he aprendido que la cerámica no tiene secretos inalcanzables, sino procesos que merecen ser comprendidos. Mi propósito es compartir lo que sé y acercar a más personas a esa maravillosa alquimia entre tierra, fuego y curiosidad.

Rosa Guayanay en el estudio de ceramica

Stef Cano

Ceramista

La cerámica y el diseño de modas han sido dos formas de entender el mundo que siempre me han acompañado. Aunque cada una tiene su propio lenguaje, en ambas encuentro la misma curiosidad por observar, experimentar y transformar una idea en algo con identidad. Es en ese cruce entre materiales, formas y procesos donde encuentro gran parte de mi universo creativo.

En Casa Rosier estoy vinculada desde sus inicios y, además de ser parte del equipo y de esta amistad que hemos ido construyendo, también formo parte activa de las clases y de muchos de los proyectos que nacen en el taller.

Mi trabajo se mueve entre la gestión, la comunicación, el diseño y la dirección de arte, pero la cerámica ocupa un lugar muy especial porque me permite conectar todo eso con algo más manual, cercano y compartido. Para mí, Casa Rosier también es eso: amistad, creatividad y comunidad.

Stef Cano en el estudio de ceramica

Erick Diaz

Ceramista, fotógrafo y músico

Empecé a hacer cerámica cuando tenía 15 años y, desde entonces, siempre he estado cerca de la creación. Me apasionan las artes gráficas, la tecnología, la cerámica y la música —no sé muy bien en qué orden—, pero todas forman parte de mi manera de entender y explorar el mundo.

Me gusta investigar, probar técnicas, experimentar y aprender junto a otras personas. Gran parte de lo que hago nace de ese intercambio, de compartir procesos, ideas y descubrimientos.

También soy uno de los fundadores de la comunidad Arcillosos, un proyecto que refleja esa forma de entender la cerámica: como un espacio para crear, investigar y crecer en comunidad.

Erick Diaz en el estudio de ceramica

Pequeños momentos
de nuestra comunidad.

Instagram · @casarosier

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